Esta obra se centra en dar a conocer los muchos valores que encierran los edificios religiosos de Arnedo. Es decir, sus tres viejas iglesias parroquiales, el desaparecido convento de Santa Clara, el monasterio franciscano de Nuestra Señora de Vico y un conjunto de ermitas de algunas de las cuales apenas quedan sino vagos recuerdos.

Un capítulo introductor está especialmente dedicado a resaltar la gran importancia que tuvieron los arquitectos y escultores establecidos en la población y sus estrechas relaciones profesionales con Briones (Antonio de Zárraga, Martín de Nalda), de tal forma que desde 1584 hasta mediados del siglo XVII Arnedo se convertirá por méritos propios en uno de los Talleres Romanistas más importantes del norte peninsular.

Al mismo tiempo se dan a conocer diferentes hallazgos relacionados con los Condestables de Castilla y León y Condes de Nieva, entre ellos dos bellas imágenes del gran escultor toledano Juan Pascual de Mena, y numerosos detalles que sirven para contrastar el vitalismo de un Arnedo que en el siglo XVII adquiría con toda justicia el rango de ciudad.

El libro, de 24×33 cm, contiene abundantes ilustraciones a color, consta de 325 páginas y de él se han editado solamente 25 ejemplares.