La construcción a comienzos del siglo XVIII de un encantador palacete junto a la iglesia parroquial de Matute por el adinerado José de la Cuesta sería un referente fundamental para que otros vecinos de la localidad que más tarde triunfarían en tierras americanas se dejaran seducir por su elegancia y trataran de copiar sus soluciones. No en vano su equilibrada fachada presentaba entonces llamativos alicientes, entre ellos sendos escudos con las armas de las dos ramas familiares del comitente.

Por eso cuando Simón Ruidíaz (Ruiz Díaz) Jiménez de la Arenala emprendía la aventura americana y, estableciendo su residencia en Ciudad de los Reyes (Lima), conseguía amasar una notable fortuna su principal objetivo sería edificar un palacete de similares calidades en su casa de la Plaza de su pueblo natal, a corta distancia de la iglesia, con el fin de fundar en ella un aula de Gramática. Tanto para contribuir así a elevar el nivel cultural de los jóvenes de Matute como para dejar constancia a perpetuidad de su solvencia económica y de su altruista y envidiable generosidad: de que la vida le había sonreído, en definitiva, y de que los dioses de la aventura le habían premiado con el don renacentista de la fama. Paralelamente, y llevado por unos afanes de servicio, fundaba también varias obras pías al calor de la iglesia parroquial de las que hacía patrono a don Diego Montes, cura y beneficiado del lugar, a quien daría plenos poderes para dirigir desde el comienzo todo el proceso de construcción de la casa que iba a servir de sede del aula de Gramática. Era todo un revulsivo y, al mismo tiempo, una forma de seguir los pasos de esas famosas Cátedras de Gramática que tanto éxito habían cosechado en otras poblaciones del entorno. Sirvan como referencia Santo Domingo de la Calzada o Haro…              

Para ello Simón Ruidíez mandaba 4.000 pesos fuertes de cara a reedificar su casa de la Plaza de acuerdo con un lenguaje de mayor empaque formal y otros 4.000 más para comprar fincas o imponerlos a censo y mantener con su producto un maestro de latinidad. Por tanto, a partir de esos momentos don Diego Montes decidía encargar la confección de trazas y condiciones al maestro de obras Domingo de Morrostra, vecino de Anguiano y “de conocidos crédittos” [1].                

Atendiendo a esa lista de condiciones, sabemos que, tras dejar el solar completamente limpio y nivelado, la nueva casa en cuestión se planteaba de 32 pies de alto y 44 pies en cuadro. Compuesta de tres pisos (de 13, 10 y 9 pies de altura respectivamente) y flanqueada por sendas calles, la forma definitiva de la puerta principal (bien adintelada o de medio punto) quedaba a gusto del comitente y se planteaba con moldura de orejas al igual que las dos ventanas a juego de los flancos. Asimismo, a plomo con la puerta principal y sobre una potente ménsula se tenía que situar el balcón “de ttres quarttas de ancho y ttres varas de largo”, articulando los espacios interiores con diferentes clases de madera para garantizar así una mayor pervivencia de la estructura. Los huecos, al igual que las esquinas y los puntos más sensibles del edificio, se pergeñaban de piedra de sillería (eligiendo previamente las piedras en función de su dureza y tallándolas según la orientación que iban a tener) mientras para el resto se utilizaría mampostería bien trabada. Parte importante del programa era la colocación de un escudo de cinco cuartas de ancho y seis de alto con las armas de Simón Ruidíaz en un lugar preeminente de la fachada empleando para ello piedra de Calahorra, es decir, alabastro. Al mismo tiempo, Domingo de Morrostra proponía también la necesidad de adquirir un sitio contiguo con el fin de que la casona quedara perfectamente encajada y sin feos quiebros [2]. Así pues, y en función de todas estas consideraciones Domingo de Morrostra valoraba la fábrica de tan bello conjunto “llave en mano” en 35.228 reales…

Tras la licencia concedida por el Provisor del Obispado, el 13 de abril de 1751 se daban cita en Matute diferentes maestros canteros con el fin de tomar parte en la sesión de remate de las obras, momento que se aprovechaba para introducir algunas aclaraciones en el proyecto: que los cuartones de madera fueran de una cuarta de ancho, que los materiales y tejas del derribo de la casa vieja quedaran en propiedad del maestro, necesidad de dar terminados todos los trabajos en el plazo de dos años y medio y, finalmente, que los 120 reales en que se había valorado la traza dibujada por Domingo de Morrostra se pagaran por partes iguales (la mitad la fundación y la otra mitad aquél que se adjudicara el remate).

Una vez aclarados todos los pormenores, las pujas a la baja se sucedían de este modo:  

  • Domingo de Morrostra, vecino de Pedroso, 34.228 reales.
  • Francisco Gurrea, vecino de Calahorra, 500 reales menos de la cantidad anterior.
  • Silvestre Aguirre, vecino de Morga, 200 reales menos.
  • Juan Antonio Galarza, vecino de Baños de Río Tobía, 500 reales menos.
  • Mateo de Aguirre, vecino de Menegaray, 200 reales menos y dos cántaras de vino.
  • José Anguiano, vecino de Santo Domingo, 200 reales menos.
  • Domingo de Morrostra 31.228 reales.
  • Mateo Aguirre 31.000 reales.
  • Antonio Galarza 500 reales menos de la cantidad anterior.
  • Francisco Gurrea 100 reales menos.
  • Juan Antonio Galarza 100 reales menos.
  • Mateo Aguirre 20 reales menos.

Es decir, una sesión muy competida que no impediría que el remate lo ganara Mateo de Aguirre y Mendieta por 30.280 reales, razón por la que procedía a firmar la consiguiente y necesaria escritura de compromiso, si bien pronto se daría cuenta del grave error que había cometido, ya que esa cantidad era insuficiente para afrontar una obra de esa envergadura. De ahí que al poco tiempo alegara que la traza y condiciones no estaban bien hechas, como bien refiere la siguiente cita: “Y, hauiendo enpezado dicha obra, el expresado maestro sobre aclarazión de dicha traza puso pleitto en dicho tribunal eclesiástico (… …)”.

Ante esa situación, el 2 de septiembre de 1751 el Provisor solicitaba la comparecencia de Domingo de Morrostra para encargarle un informe técnico que le permitiera conocer con todo detalle el alcance de esas afirmaciones. Informe exhaustivo que el 6 de octubre firmaba en Matute, a donde se había trasladado Domingo de Morrostra desde su nueva residencia en Pradillo, en presencia de Mateo de Aguirre y Mendieta, en el que afirmaba tener unos 56 años de edad y, consecuentemente, una gran experiencia [3]. Ante la rotundidad de ese informe Mateo de Aguirre y Mendieta ya no tendría ninguna excusa para librarse de las obligaciones que había contraído, si bien seguía manifestando su voluntad de llegar a un acuerdo al objeto de abandonar definitivamente los trabajos [4]…

Esto explica que el Provisor, por escrito fechado el 3 de octubre de 1752 en los palacios episcopales de Logroño, ordenara a los maestros de obras Martín de Beratúa y José de Bariñaga que acudieran hasta Matute para reconocer con detenimiento lo obrado en la casa, hacer las oportunas catas y elaborar un listado de los materiales prevenidos en la Plaza, ya que se trataba de valorar todo lo que Mateo de Aguirre y Mendieta había hecho hasta entonces. No obstante, al recusar éste a José de Bariñaga por entender que sus decisiones le podrían perjudicar, la peritación quedaría a cargo únicamente de Martín de Beratúa. Así, el 31 de octubre de 1752 este último, de unos 45 años de edad, firmaba la siguiente declaración:

“Dixo que en cumplimientto de lo mandado por el señor Governador en su autto de veintte y ttres del corrientte pasé a dicha villa de Matutte. Y, hauiendo visto y reconocido con el deuido cuidado y attención lo fabricado en dicha casa y la ttraza y condiciones para ella dispuesttas, las declaraciones echas antteriormentte por Domingo de Morrosttra y Andrés de Aierue, Juan de Olaez y Fernando García y las disposiciones de testigos hechas en vna y ottra provanza. Y, hauiendo hecho las calas y cattas necesarias y las demás diligencias correspondientes a su artte y obligación, declara que la dicha casa y lo fabricado en sus paredes se hallan bien ejecuttadas y mazizas según artte y con la mezcla necesaria, si bien el paredón que mira al nortte se deuerá desmonttar y volberlo a rredificar por causa de ttener poco cimientto, pues para su seguridad es necesario profundar los cimienttos de la dicha pared ttres pies más que lo que oi se halla fundado y de estte modo quedará con ttoda seguridad. Y, por esttar ttodas las demás paredes sobre buen cimientto y en ellas se podrá cargar y continuar la obra que esttá fabricada en dichas casas y según su esttado y valores de la obra y sus matteriales, la ttasa y regula ttoda ella en siette mil y diez y ocho reales vellón, estto es en ttodo lo ttrauajado astta aquí, de cuia cantidad deuerán reuajar novecienttos rreales que ttendrá de costa el deshacer y desmonttar ttodo el paredón del nortte y volberlo a redificar.

Asimismo ha uistto y rreconocido y medido la piedra que se halla sacada en la canttera y la que esttá en la Plazuela ya labrada frentte de las dichas casas y la piedra para mamposttería, morttero mezclado para dicha obra y ttodo el maderaje preuenido para ella en que se incluien seis maderas que están puesttas para andamios en vna hermitta y ottra con que se apuntta (…) casa en dicha villa y mediantte no esttado calidad las ttasa y valúa en cinco mil seiscienttos y cinquentta rreales en estta forma: las cientto y cinquentta varas de piedra labrada que se halla en la Plazuela en mil y doscienttos rreales, la piedra que esttá sacada en las cantteras, que son ciento y ochentta y siette varas, en quinienttos sesentta y vn rreales, la piedra preuenida para manposttería en cientto y ochentta y nueue rreales, la cal y arena mezclada en morttero en seiscienttos rreales y el maderaje en tres mil y doscienttos rreales, que, vnidos los cinco mil sttecienttos y cinquentta reales del valor de los matteriales preuenidos para la obra con los siette mil y diez y ocho del importte de lo ttrauajado en ella, suma ttodo doce mil settecienttos sesentta y ocho reales. Y, desconttando de ellos novecienttos por razón del desmontte del paredón del nortte y su nueua redificación, quedan de bueno para Matheo de Aguirre, maestro en que se remattó dicha obra, once mil ochocienttos sesentta y ocho rreales. Y así bien declara que los daños causados a una y ottra partte por estte pleitto han sido dimado del maestro que executtó la ttraza y condiciones para dicha obra por no aclararlas como hera de su obligación, por lo que deuerá ser multtado respectto su impericia y poca abilidad para ttrazar y condicionar, que es quanto puede declarar según su artte y lo que Dios Nuestro Señor le ha dado a enttender sin agrauio de ninguna de las parttes y la verdad (… …)” [5].

Interesantes resultan las referencias en este informe a otros maestros más que también hicieron sus respectivas valoraciones: Andrés de Ayerbe, Juan de Olaez y Francisco García, por ejemplo. Pero sobre todo la dureza que manifiesta Martín de Beratúa con Domingo de Morrostra, a quien acusa de “impericia y poca abilidad para ttrazar y condicionar” e incluso recomienda multarle. En cualquier caso, el asunto estaba muy claro, ya que se obligaba a Mateo de Aguirre y Mendieta a desmontar y rehacer el paredón norte de la casa, valorado 900 reales, al mismo tiempo que se hacía una estimación realista de todo lo que había realizado hasta esas fechas, incluyendo también los materiales que tenía acopiados, aparte de los que según Mateo de Aguirre y Mendieta le habían sustraído. Pero, por encima de otras consideraciones, este maestro cantero seguía insistiendo en la necesidad de abandonar la obra a su suerte agobiado por el tedioso proceso judicial que había emprendido y que se había vuelto en su contra, ya que le recriminaban “que hiban en el ayre los zimienttos y mezcla de cal y que no hiua según dicha traza”.

En tal situación, el 8 de noviembre de 1752 don Juan de Güemes, Gobernador, Provisor y Vicario general, urgía a don Diego Montes a satisfacer a Mateo de Aguirre y Mendieta las cantidades señaladas por Martín de Beratúa y al mismo tiempo le daba licencia para ajustar la obra que todavía quedaba pendiente con “maestro o maestros prácticos e intelijenttes de su mayor satisfacción que la finalicen por la cantidad que estipulasen haciendo que ésttos otorguen obligación y fianza segura y abonada de darla perfectamentte concluida a vista de otros conforme a lo declarado por Domingo Morrosttra en seis de octubre del año pasado de mil settecienttos cinquenta y vno”. Paralelamente, establecía que los honorarios de Martín de Beratúa por elaborar su informe fueran pagados por ambas partes: Mateo de Aguirre y Mendieta y don Diego Montes.

El camino, pues, quedaba expedito para concertar los trabajos “llave en mano” con el maestro de obras y afamado arquitecto de retablos Francisco Gurrea, vecino de Lodosa y habitante por entonces en Baños de Río Tobía, para lo cual el 14 de diciembre daba como fiadores a su hermano Martín Gurrea y a su cuñada Francisca Hernáez, vecinos de Nájera, que se veían obligados a hipotecar distintos  bienes como aval de dicha fianza. Por fin, el 1 de enero de 1753 Mateo de Aguirre y Mendieta hacía dejación formal de la obra en Matute y Francisco Gurrea tomaba su relevo comprometiéndose a terminar los trabajos por 24.200 reales más los 900 de desmontar el paredón norte y volverlo a hacer a continuación.   El 16 de ese mismo mes se concedía licencia para sustanciar dicho acuerdo y, como colofón de este largo y complejo proceso, el 22 de enero Francisco Gurrea se obligaba ante escribano a deshacer “la puertta principal y venttanas que se hallan demostradas por ir inperfecttas, las que he de volver hazer arreglado a dicha declarazión zittada en la senttenzia de dicho señor Prouisor y el calecantto que se ha de hacer se ha de profundar el zimiento tres quarttas asegún esttá declarado por Marttín de Veruatta y lo mismo las esquinas haziéndoles la mezcla y seguridad con los ottros paredones correspondienttes y me obligo hazer por la fachada de dicha casa y lados de las dos calles rreales vn enpedrado de quattro pies y en ttodo lo demás a de hir dicha casa arreglada a dicha declarazión, traza y rematte a vistta de maesttros de sattisfazión que han de reconozer si va o no arreglada, segura y perfectta según artte de canttería, carpinttería, puerttas y venttanas, erraje y demás de que se ha de conponer sin que pueda yo pedir mejoras de dicha obra (… …)”. Por consiguiente, Francisco Gurrea recibía 3.000 reales como anticipo y el resto según fuera trabajando “astta enttregar la llaue” [6].

El edificio que ha llegado hasta nosotros apenas nada tiene que ver con la descripción que hacen los documentos aquí incorporados. Tras varios cambios de propiedad y numerosos avatares y reformas hoy es propiedad particular y sólo la planta baja y algún otro detalle más tratan de recordar cómo era en origen, a pesar de los numerosos huecos de una fachada de la que ha desaparecido el escudo de armas de Simón Ruidíaz Jiménez de la Arenala, si bien una placa sirve de recordatorio permanente de las ilusiones puestas por un agradecido y generoso matutino…

Nº 1

1751. Matute

CONDICIONES DADAS POR DOMINGO DE MORROSTRA, MAESTRO CANTERO Y CARPINTERO VECINO DE ANGUIANO, PARA CONSTRUIR LA CASA-SEDE DEL AULA DE LATINIDAD EN LA PLAZA DE MATUTE.

AHPL: José Antonio Jiménez. Leg. 8195. Fols. 41-43 vº.    

  1. “Es la primera condición deshazer la casa bieja y habrir los cimienttos ttodo lo que fuere necesario ha hallarse cimientto firme con quattro pies de macizo astta ygualar con la Plaza. I, nibelada ttoda ella, se han de fundar las quattro esquinas fagiadas y la puertta principal hacia la Plaza, aunque esté en el llauao en medio puntto, si comviene se hará en arco ha rregla fafiada con su moldura correspondientte al género de la piedra y corrillada. En el principio ha de lleuar vna ilada de media vara de alzado de piedra labrada de las ttres caras, que se entiende hacia la Plaza, las ottras dos a las dos calles, y el rematte de el primer cuerpo un imposta ttodo alredor como demuesttra en la ttraza y sus venttanas a los lados de la puertta y ottras venttanas a las dos calles para las aulas, ottra para el puntido y ottra para el reciuidor y vna puertta de vara de ancho y siette pies de hancho para salir a la güertta. Y la dicha fábrica ha de lleuar bara de mazizo el primer cuerpo y el segundo dos pies y medio y el ttercero dos pies.
  2. Y es condición en el primer suelo denttro ha de lleuar ttres paredes como demuesttra la plantta y no ha de lleuar ningún pie porque se ha de en quarttones sobre macizo. Y dichas paredes ha de lleuar dos pies de hancho. Y se ha de enquarttonar ambos suelos para embobedar dejando ttercia y quattro onzas para que salgan las bóbedas garbosas. Y los dichos quarttones a esquina biua y hazueladas de quartta en quadro de g(r)ueso. Y es de adbertir que el primer suelo enquarttona(d)o ha de ttener tterzia de güeco para las bóbedas y el ottro como ba dicho la puertta venttana sobre la puertta principal con su balcón de yerro según demuesttras el alzado bolando afuera sobre perrottes. Y sobre los perrottes se asenttarán las piedras voladas con sus molduras para asenttar dicho valcón. Y dicho valcón ha de ttener ttres quarttas de ancho y ttres varas de largo. Y dicha venttana ha de ser con su moldura y codillao, sus benttanas a los lados, las armas en donde quisieren elejir según se muesttra en la ttraza. Y, remattada la puerta venttana, lleua su i(m)postta para principio del vltimo cuerpo con sus benttanas según se demuesttra. Hasí ttodos quattro costtados con sus benttanas correspondienttes a su impostte para el rematte.
  3. Tercera condición que ha de ser el suelo primero y segundo enladrillados con baldosa y yeso y arrena. Y dicho cuerpos de altura desde la fundación de la puertta ha de ttener ttrece pies de altto, el segundo diez, el ttercero nueue pies y su rematte con su canttería de la echura que tiene la de don Joséph la Cuestta que esttá juntto a la yglesia de esta villa, su carpinttería correspondientte a quattro aguas según requiere la casa con sus caderas de olmo si puede ser, si no de aya. Y ttodas las maderas principales del ttejado de olmo o de aya y los pies ttodos de rroble, los cabrios de aya, los aleros calados por quattro costtados y teguillo de aya. Y ttodo el suelo de dicha casa de ttabla serrada sobre la canería tteja necesaria sobre la que tiene la casa vieja. Ttodo lo referido va a quentta del maestro que hiciese la obra con lo demás que se prosigue.
  4. La quartta condición que ttodas las venttanas y puerttas, imposttas, esquinas han de ser de piedra labrada, como ttambién los quattro costtados del ttejado sobre a los aguillones enbrocaladas los canalones y asenttadas con cal y arena. La dicha cal y harena para ttoda la dicha obra ha de ser dos de cal y vna de arena y la piedra labrada ha de ser caliza enttreuerada con jaberiza, que es piedra fuertte y trinchitada y escodada, el ogar de la cozina de piedra labrada areniza.
  5. La quintta condición executtar denttro de la casa ttodos los attajadizos, sala, quarttos, alcobas, cocina, recocina, dispensa, chiminea ejecuttar conforme dice la plantta el segundo suelo. Ytten las armas según le corresponde al fundador. Ytten es condición valaustrao del balcón y lo demás, herraje, clauazón, ttodo lo que fuere necesario para la execución como ttamvién puerttas venttanas y condución de todos los matteriales, piedra, cal, arena, madera, yeso, agua, tteja, adrillo y baldosas y ttodo lo demás anejo astta dejarla en su perfección digo enttre benttanas y benttanas y esquinas y puerttas y ymposttas la manposttería que se ha de ejecuttar de manposttería bien ligada y atizonada dando pasaderas de bara en bara.
  6. Ytten es condición que los matteriales de puerttas y venttanas han de ser de nogal bien curado y si puede ser de dos años corttado, enadrillar ambos suelos, enbobedar, jarrear y maistriar ttodas las venttanas por adenttro vno y ottro con ieso y lucir ttoda la casa por adentro, ejecuttar y remattar ttoda la obra perfecttamentte según manda el artte llaue en mano. Y se adbiertte que la piedra para las armas a de ser de Calaorra, cinco quartta(s) de ancho y seis de altto. Y dicha casa declaro yo el dicho Domingo Morrostro que ttendrá de costta treintta y cinco mil doscienttos y veintte y ocho rreales de vellón. Se enttiende dando libres las cantteras y montte para corttar, pasttos para los bueyes y demás cauallerías. Y la dicha fábrica ha de tener desde la superficie de la tierra ttreintta y dos pies y de ancho quarentta y quattro en quadro. Y para que constte en donde quiera que combenga lo firmo en estta villa de Mattutte, attrece de febrero de mil settecienttos cinquentta y vno. Y asimismo declaro que para quedar la casa quadrada y con las luces correspondienttes hallo por necesario y preciso que se compre vn sitio que esttá surco de dicha casa y que se entre con dos varas en ancho y lo necesario a lo largo en vna güerta pegantte a la calle real. Y se declara que el costte de esttas dos adiciones lo a de pagar la fundación y no el maestro que hiciere la obra. Domingo Morosttra”.

 

Nº 2

1751, octubre, 6. Matute

INFORME DEL MAESTRO DE OBRAS DOMINGO DE MORROSTRA SOBRE LA CASA-SEDE DEL AULA DE LATINIDAD.

AHPL: José Antonio Jiménez. Leg. 8195. Fols. 47-50.

Lo primero dijo que por el pattrono, capitulares se le puso para dicha ttraza el egemplar de la casa de don Joséph de la Cuestta, vecino de estta villa, y ttoda su fábrica en lo estterior, así por la piedra labrada de sus puerttas, venttanas y esquinas como por su canería. Y asimismo sus cimienttos. Y, auiéndose imformado de dicho don Joséph la Cuestta de que con poca diferencia hera como de dos varas de su altura en su profundidad, en estte supuestto en sus condiciones esprosó quattro pies de mazizo astta igualar con la Plaza: en el primer suelo ttres pies de mazizo, el segundo dos pies y medio, el ttercero dos pies, como se espresa en dichas condiciones. Y el alzado desde la superficie ttreintta y dos pies astta remattar fuera de los cimienttos. Puerttas, ventanas y esquinas la faja de la fundación, impostas, puerttas, venttanas, perrottes, cornixa de faberiza, que es piedra fuertte que se halla media legua con poca diferencia de el lugar y en ottras parttes donde sacó dicho don Joséph la Cuestta para su casa a diferencia de la piedra que ha conducido dicho Mattheo que no es de igual calidad y tiene muchíssimo menos costte en su saca, labrarla y conducirla, pues de donde la conduce aún no ai medio quartto de legua como en su vista se dice reconocer.

Y dicha piedra, como se manifiestta, tiene muchas parttes de yeso, por cuio motiuo el declarantte desechó dichas cantteras y reconoció no poder sacar cosa de lucimiento. Y la puertta principal de piedra labrada con esconces en lo interior y arco de capialzado y ttranqueros correspondienttes. Primeramentte zócalo y encima abuja sobre la abuja ttranquero y sobre ttranquero abuja y sobre éstta ttranquero que ba remattado astta cumplir su alzado y el arco en regla o en medio puntto a gustto del pattrono, que ttodas las venttanas por denttro de toba o ladrillo con yeso y por lo estterior de piedra labrada en arcos.

Que dichas venttanas vajas de el primer suelo ttodas ellas an de ser con sus balaustres enbutidos en yerro de arriba abajo. El balcón nueue pies de largo, ttres quarttas de ancho, de altto lo correspondientte con sus dos bolas de bronce en las esquinas, los balausttres de las esquinas con su basa y sottabasa con tres ojas de talla en medio y dos orinales, los demás correspondienttes sin ojas de ttalla lisas con dos orinales.

Que la canería ha de ser como la de don Joséph la Cuestta según constta de las condiciones. Que la carpintería ha de ser del género de maderaje que dicho declarante tiene puestto en sus condiciones que dicen que las cadenas correspondienttes hauían de ser de olmo pudiendo ser hauidas como las ai en estta villa y reconoce ttenerlas don Joséph Rruidíaz que las prometió. Y en virtud de este caso cada árbol de los correspondienttes y que en su defectto fuesen de aya. Y el ttejado a quattro aguas y ttoda su saca de ttabla serrada, aleros calados y canalones enbrocalados con cal y arena, teguillo de aya y la tteja necesaria sobre la que tenía la casa bieja. Pies de robre ttodos lo(s) necesarios. Quarttones de aia de quartta en quadro azuelados y a esquina biba: el primer suelo de tercia en ttercia, el segundo ttercia y quattro onzas.

Ensanblaxe. La puertta principal o de olmo o de robre se entiende en el quicio y batienttes y lo demás de nogal con su postigo panelado quadrado los monttanttes a chaflán, la puertta venttana panelada de grano de ceuada y lo que toca grano de ceuada correspondientte lo demás con su cornixa con sus dos benttanas encima de la cornisa, su repisa en medio de las dos ventanas, lo demás de abajo sus dos medias benttanas con su vastonillo adelantte para cubrir las dos medias junttas de las benttanas. Ttodas las demás benttanas y puerttas intteriores de paneles quadrados quanttos fueren necesarios y de la misma madera de nogal. La dicha puertta principal ha de lleuar arriua su esquadra abajo, su barra, gorrón, ttejo, cello, clauazón y estta clauazón de grano de ceuada con su chapa que sea correspondientte a la puertta y según las principales de el lugar. Y asimismo la zerraja, picaportte, llamador y ttranca correspondientte. Y el demás herraje de puerttas y venttanas, como son librillos y pernios fuerttes, según las puerttas y venttanas y ttoda la cerrajería, llaues y ttodo que hubiere de menestter. Allares para la cocina y clauazón ttodo lo necesario y correspondientte para la seguridad y firmeza.

Escalera. Ha de ser astta primer puntido de piedra labrada con su bocel y filette media vara de el echo gemes de alzado y de allá arriua con sus listones de robre o de olmo con sus molduras correspondienttes como ba la piedra de ladrillo y ieso, sobre arcos de sesme la vna y la ottra astta el vltimo suelo. Se entiende que la vltima no lleua piedra labrada. Que en el piso no lo halla executtado según el declarantte tiene dicha su plantta con dos aulas y puerttas correspondienttes. En el segundo la sala correspondientte con sus dos alcobas vn quartto de esttudio, su cocina y recocina y demás aposentos que aia lugar y puertta correspondienttes. El ttercero con attajadizos necesarios porque el alzado del ttejado sube basttantte que puede en el medio hacer vn enquarttonado o palomar tamvién dejando en el ttejado vna venttana al aire correspondientte para rexisttrar el ttejado que se llama ttronera.

Chiminea de cozina. Que ha de ser de ladrillo y ieso astta llegar al ttejado y del ttejado arriua de cal, arrena y ladrillo ha de subir algo más media vara del cumbre de dicha casa según los aires a cuchillo y reuocada por fuera con cal y arena y jarriada por denttro con yeso.

Todos los tabiques de ttodos los attajadizos correspondientte jarreados y asimismo las venttanas maestreadas y lucidas y ttoda la casa por denttro. Los suelos ttodos ellos enbobedados y enbaldosados o enladrillados con ieso y arena con vna partte de arena y dos de yeso y el ogal de la cocina de piedra labrada areniza y lo demás enbaldosado o enladrillado. El piso de abajo las acelas de ttabla serrada de aia o robre con grosura de dos onzas y sus maderas por vajo para clauarlas y ttodo lo demás empedrado puerttas correspondienttes a las aulas, corraliza y güertto y demás que se consideren necesarias. Las mistura(s) de la cal dos de cal y vna de arena como se espresa en las condiciones.

Pasaderas. De vara en vara diuisiones de abajo sin pie alguno con dos paredes a dos pies de macizo con sus pasaderas correspondienttes con sus puerttas de piedra labrada y las dichas puerttas de arco o de piedra o ladrillo. Y que, aunque en dichas condiciones por espreso no consttan algunas cosas, implícittamente se entienden pues en decir en dichas condiciones que sea con ttoda perfección y ttodo lo anexo correspondientte se expresan vastantte los matteriales que deue lleuar dicha obra porque diciendo que la canería sea magnífica y las armas de alabasttro es consiguiente lo demás. Y asimismo declara que conforme a la aclaración que lleua echa tendrá de costte la fábrica de dicha casa treinta y tres mil quattrocienttos rreales vellón, todo lo qual dixo ser la verdad y lo que puede decir (… …)”.

 


 

[1] Vid. doc. nº 1.

[2] A raíz de las diligencias practicadas por don Diego Montes se adquiría el solar contiguo de medio celemín de tierra tasado en 560 reales.

[3] Vid. doc. nº 2.

[4] Mateo de Aguirre y Mendieta manifestaba su voluntad de ejecutar las obras según traza y condiciones con que se le remató “distinguiendo las dudas del alzado de la puertta principal y venttanas y medianiles de intermedio y que se le dé por ttestimonio y ttraslado de estta declaración, quien tanbién lo firmó”.

[5] AHPL: José Antonio Jiménez. Leg. 8195. Fols. 51-52 vº.

[6] AHPL: José Antonio Jiménez. Leg. 8195. Fols. 30-53 vº.